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domingo, 13 de diciembre de 2009

YO KREÌ... TUVE UN ZUEÑO Y...

DEXPERTÈ

POR EXO TE DEZÌA KE LO MALO DE EXTA ELEPZIÒN
NO EX KE GANE PIÑERA,
ZINO LA RAZÒN POR LA KUAL GANÒ:
EL ODIO A LA KONZERTAXIÒN.

EL ODIO ZE APODERÓ DEL ALMA SHILENA KOMPLETAMENTE
Y EXO EZ LO KE NOZ APENA A TODOZ LOX SERES ZENZIBLEX.

SHILE ERA LA EXTRELLA DE EXTE PLANETA OXKUREZIDO
Y, SI LA EXTRELLA SE OXKUREZE,


¿KÈ KEDA PARA EL REXTO DEL MUNDIRIJILLO?

martes, 5 de agosto de 2008

IMPROMTU MISTERIOSO MINISTERIAL.




Ministerio prefiere el orden, es decir, la eficacia productiva. La magia convertida en artesanía y luego en fábrica. Misterio carece de objetivo alguno, según Ministerio, ó tiene por tal, la eficiencia improductiva. Sus ‘obras’ le parecen ‘sobras’, pues no reconoce validez en el ‘proceso interno’. Minist(s)erializado el mundo –al menos la superficie visible del Estado y las S.A.–, Misterio se refugia en él, reclamándolo como fuente de toda magia y a ella como única renovación posible del ser humano. ¿Desde cuando que ha sido así?
A Misterio, por su parte, solo lo seduce la violación, corrupción y/o evasión de todo orden. Huidobro hablará de “cálculos de evasión”. Nunca sabremos si se llevaron a efecto y cuales han sido sus resultados.
Misterio sabe perfectamente que el caos es imposible. La entropía no da para tanto. Le molesta de Ministerio su utópica y, por lo tanto, prepotente ignorancia de los límites, su afán totalitario por traspasarlos, su Afán por saberlo todo, pues sabe lo subyacente a todo orden. Además, sabe que aquello que subyace a todo orden es su sentido, origen y Destino. Misterio se ríe en la cara de la miopía de Ministerio. Ministerio no sabe de qué se ríe Misterio, mientras va al cadalso.
Ministerio arguye la revolución como misión refundacional del mundo. Misterio refuta mitológicamente (eterno retorno) toda pretensión de progreso indefinido, arguyendo las revoluciones celestes: creer que se empieza de cero, es citar una cosmogonía cualquiera. La de la ciencia es de un antropocentrismo delirante.
Ministerio replica que toda esta crítica es involutiva –contrarrevolucionaria– y que obedece a una ‘campaña del terror’, emprendiendo la decapitación general, automutilándose. Apenas sobrepasa el límite de inutilización, Misterio vuelve a apoderarse del protocolo social mediante las dictaduras unipersonales y corporativas, anulando todas las conquistas de la soberanía ciudadana durante el mandato de Ministerio.
Para frenar cualquier crítica ministerial, dicta bandos donde proclama haber escapado del terror y al caos como el piso social indiscutible. Cualquiera que lo critique, por lo tanto, es un terrorista que nos quiere retrotraer a los tiempos del caos. Por último, para impedir cualquier recaída en él, crea la ficción teórica de la ‘revolución silenciosa’ ó ‘institucional’, apernándose en el gobierno. El Estado de confucionismo es flagrante y, “tras una hora muy fugaz de aparente esplendor, son tiempos de decadencia”.
Aquí es donde a Ministerio no le queda de otra que sumergirse en las catacumbas recién abandonadas por Misterio y emprende su propio proceso interno de ‘renovación’. Una vez concluido, vuelve a las calles a protagonizar unas misteriosas protestas, que desembocan en una misteriosa transacción de imagen cupular, sintetizada en la misteriosa ministerialidad de la autorización a la plebe de Negar o Afirmar en su trono, al incubador de la preeminencia del Mercado por sobre cualquier otra consideración metafísica y/o religiosa. Misteriosamente, se ministerializan bajo cuerda, conceptos como “democracia vigilada” por “garantes de la democracia” y “senadores designados”.
El triunfo de la negación de los ‘renovados’ ha sido el mejor negocio del Mercado. De ahí en adelante, nunca más dejaron de subir sus valores, ya que ahora sus acciones se transan en la bolsa y no en las poblaciones. Misterio 0.5; Ministerio 0.5. De ahí en adelante Ministerio se reitera, misteriosamente, en el Estado.
Lo más gracioso, hasta el patetismo es la celebración anual de dicho ‘plebiscito’. Si el pueblo lo quiere, ¿quién soy yo para oponerme a sus designios?
En eso estábamos, hasta que a Misterio le dio por ser productivo y a Ministerio, por ser creativo. Y, tal como dijo Ruiz, Misterio hizo una docena de films infumables y Ministerio hizo humo grandes sumas de dinero que ninguna Contraloría jamás recuperará. ¡Ja, ja, ja!
Ahora a la Música le da por dar un jarronazo de agua a la ministra de educación. Hemos vuelto a comenzar. Nunca faltan quienes les gustan las ‘damas chinas’.
Pon, pon.
Post scriptum:
Viniste a saludarme con tus juegos y estaba por insertar la fecha, cuando todo se cayó y sin que me diese cuenta, lo único que había en la pantalla era el mensaje: Ahora puede apagar el equipo. Lo hice y al cabo de un minuto, lo encendí.
Sólo había perdido el párrafo del marcador y la parte del cadalso. ¡Uf!
Debo decir que el texto original sólo daba cuenta de la parte donde Ruiz habla de las relaciones de ambos con el cine. Sólo que, a medida que avanzaba la escritura, me dio por escribir otras relaciones que se me ocurrían en el proceso de escritura y que de fondo y vagamente, me di cuenta sólo después de terminar dichos párrafos que se trataba de la Revolución francesa y la dictadura Pinochet y la DESCONCERTACIÓN como inspiradores del resto del texto.
Basta una distracción y todo se va a la mierda. Menos mal que no fue así, ahora. Es la prosa que más me ha gustado escribir.
STMMMP(LOSMAOA)

sábado, 26 de julio de 2008

ALGUNA VEZ.....

PODRÁ PARECER QUE SOY AUTOCOMPASIVO Y LASTIMERO...
PERO NO LO SÉ.
HOY SIENTO NOSTALGIA
DE LOS AMIGOS QUE ALGUNA VEZ TUVE.

NO POR ESTAR SOLO,
SINO PORQUE LA CAUSA DE ELLA
ES INEVITABLE.

ANTES QUE A TODOS ELLOS,
DEBO SER FIEL A MÍ MISMO.

NADA ES GRATIS,
TODO TIENE UN COSTO.
LA SOLEDAD ES EL PRECIO DE LA CONSECUENCIA.
AUNQUE NADIE LO CREA,
YO LO SÉ.

LO TRISTE NO ES ESTAR SOLO,
SINO QUE NO HAYA OTRO CAMINO,
QUE SÓLO HAYA TRAIDORES A SÍ MISMOS.

NOS VEMOS.

domingo, 6 de julio de 2008

CONSIDERACIONES EPISTEMOLÓGICAS RELATIVAS A LA PRAXIS


La precisión en el leguaje es el correlato
De la preescisión de la intención
Es decir la acertada concepción mental
Depende de la pureza del corazón
Y no al revés

La belleza está en el ojo que la ve
Y no en el ‘objeto’ que la ‘exhibe’
El artista es artista por descubrirla
Que la muestre es exhibicionismo suyo
La belleza es mistérica

La correcta ejecución es el proceso
De reajustes entre ambos
Dado que somos autotransformables
Nuestras capacidades
Son creadas y desechadas
Por dichas interacciones

CONSIDERACIONES EPISTEMOLÓGICAS RELATIVAS A LA PRAXIS

La precisión en el leguaje es el correlato
De la preescisión de la intención
Es decir la acertada concepción mental
Depende de la pureza del corazón
Y no al revés

La belleza está en el ojo que la ve
Y no en el ‘objeto’ que la ‘exhibe’
El artista es artista por descubrirla
Que la muestre es exhibicionismo suyo
La belleza es mistérica

La correcta ejecución es el proceso
De reajustes entre ambos
Dado que somos autotransformables
Nuestras capacidades
Son creadas y desechadas
Por dichas interacciones

viernes, 28 de diciembre de 2007

LA CONCIENCIA DURMIENTE...

APARIENCIAS... ¡VANAS, PUERILES!

¡CONDENÁDLAS!

NO HAY MÁS VACÍO, QUE EL DE CREER,
QUE UN HOMBRE CON UNA PROFESIÓN,
NO PUEDA PENSAR NI EXPRESARSE,
COMO LE DICTA SU PROFESIÓN INTERIOR.
MARINA.

sábado, 15 de diciembre de 2007

¿POR QUÉ TANTA BRONCA CON EL IMPERIO?


Todo lo que le hombre hace
Lo hace creyendo que es la solución
A todos sus problemas
El imperio no es otra cosa
Que una entre tantas de esos espejismos
¿no consideras demasiado estúpido
pelear contra un espejismo?

Ahora que lo recuerdo
¡Es el cuento del perro que pierde el hueso!
(por ladrarle a su reflejo en el lago)

Trata de imaginarte entonces
El papelón de todos aquellos que hacen
De la lucha contra tal espejismo
El sentido de sus vidas
Ahí le das lo que por sí mismo adolece
Existencia
Existe porque combates
El Imperio que llevas en el corazón
Da lo mismo si es el Imperio de la Ley

Es como discutir el color de tal o cual espejismo
Y vaya cuanto sabe de espejismos
El sagrado salón de los espejos
Sanctosantorum del Templo
¡Pobrecito Imperio!
Ja, ja



Eso me sopló mi yunta Gautama
Mientras vivía a la orilla de un río

miércoles, 12 de diciembre de 2007

LA GENTE.


Al leer uno de mis poemas, todos me decían que sonaba bonito, pero era muy complicado y demasiado difícil de entender. Entonces, la próxima vez, el muy brea hizo algo asequible a la gente y todos aplaudían.

Pero inmediatamente después del acto, se acercaban los más astutos a decirme: “¿Me crees un niño incapaz de comprender otra cosa que no sea una canción de cuna?”. Tomado por sorpresa, apenas esbozaba un no, ante de su retirada.

La tercera vez hice caso a su petición de algo que desafiara su inteligencia y terminé componiendo inmensos hai ku y un breve romance cosmogónico.

Era imposible que siquiera imaginara lo que sucedió aquella vez. Su indignación fue Mayúscula. “¿Qué te hay creio tal por cual?”. “¿Nos viste care chino, cabro culiao?”.

La sorpresa y el temor anonadó mi ser. Apenas esbocé una tentativa de explicación: “Pero si la vida es así de sencilla y trascendente”. Mientras más trataba de explicarles, menos entendían y más se ofuscaban. Se comportaban como si hubiesen sido heridos mortalmente. Su furia crecía con cada palabra que pronunciaba.

Seguí el sabio consejo de la mujer que temía por mi vida y huí de aquel linchamiento, ya que era claro que en cualquier momento los golpes reemplazarían las amenazas. Huí sintiéndome el peor criminal del universo.

¿Está demás decir que jamás volví a leer un poema en público? No quería morir.



Conclusión:
La gente es, esencialmente, estúpida y egoísta, y su única motivación es cagarte la vida, como ellos se la cagan entre sí todos los días.

Entrar a darle en el gusto a la Gente es la peor estupidez que puedes hacer con tu vida.

La sociedad es un fagocito y tú el microbio que está en su menú del día.

jueves, 22 de noviembre de 2007

¡Oh, hermano, mi mellizo!


"¿No tuve una vez una juventud amable, heroica, fabulosa, digna de ser escrita sobre tablas de oro? ¡Demasiada suerte! ¿Qué crimen, qué error he cometido para merecer mi debilidad actual? Vosotros, que afirmáis que las bestias sollozan de pena, que los enfermos desesperan, que los muertos tienen pesadillas, tratad de narrar mi caída y mi sueño*. Yo no puedo expresarme sino como el mendigo con sus continuos Padre Nuestro y Ave María. ¡Ya no sé hablar!".



Ha terminado la narración de su propio infierno personal... está a punto de decir adiós. Sólo queda por agregar unas pocas palabras de despedida. Una vez más, aparece la imagen del desierto, unas de sus imágenes más persistentes. La fuente de su inspiración se ha secado: como Lucifer, ha "consumido" la luz que le fue dada. Sólo queda el reclamo del más allá, la llamada de la profundidad, cuya respuesta halla para él corroboración y consumación en la vida de la temida imagen que lo asalta: el desierto. Tasca el freno. "¿Cuándo iremos?", pregunta. ¿Cuándo iremos..., a dar la bienvenida al nacimiento del trabajo nuevo, la sabiduría nueva, la fuga de tiranos y demonios, el fin de la superstición, a adorar -¡los primeros!- la Navidad sobre la Tierra?" (Cómo nos recuerdan estas palabras a un contemporáneo suyo que él nunca conoció: Nietzsche!).
¿Qué revolucionario ha sabido expresar más nítida y conmovedoramente el camino del deber? ¿Qué santo ha dado un sentido más divino a la Navidad? Son las palabras de un rebelde, sí, pero no las de un rebelde impío. Un pagano, sí, pero las de un pagano como Virgilio. Es la voz del profeta y el maestro, del discípulo y el iniciado, al mismo tiempo. Aún el sacerdote idólatra, supersticioso e ignorante, debe aprobar esta Navidad. "Esclavos, no maldigamos la vida!", grita. "
Basta de lágrimas y lamentaciones, de la mortificación de la carne. Basta de sumisión y docilidad, de la credulidad infantil y la plegarias infantiles. Desechemos los falsos dioses y los oropeles de la ciencia. Abajo los dictadores, los demagogos, los "sans-culote". No maldigamos la vida, ¡adorémosla! Todo el interludio cristiano no ha sido sino una negación de la vida, una negación de Dios, una negación del espíritu. Ni siquiera hemos soñado aún la libertad. ¡Liberad el espíritu, el corazón, la carne! Liberad el alma para que ella pueda reinar en seguridad. Este es el invierno de la vida y yo temo el invierno, porque es la estación de la comodidad. Que nos concedan la Navidad sobre la Tierra, no el cristianismo. Nunca he sido cristiano. No he pertenecido jamás a vuestra raza. ¡Sí, mis ojos están cerrados a vuestra luz, soy una bestia, un negro, pero puedo ser salvado! ¡Vosotros sois falsos negros, vosotros avaros, maniáticos, demonios! Yo soy el verdadero negro y éste es un libro negro. Digo: que venga la Navidad sobre la Tierra... ahora, ahora, ¿oís? ¡Nada de esperanzas falsas!".
Así deliraba. "Pensamientos fuera de lugar" indiscutiblemente.
"Ah, bien...", parece suspirar. "A veces veo en el cielo playas sin fin cubiertas de blancas naciones jubilosas". Por un momento, nada se yergue entre él y la certidumbre del sueño. Ve el futuro como la consumación inevitable del deseo más profundo del hombre. Nada puede detenerlo en su marcha hacia la meta, ni siquiera los falsos negros que están infestando el mundo en nombre del orden y la ley. Lleva su sueño hasta sus últimas consecuencias. Todos los recuerdos horribles, innominables, se borran. Y con ellos, todos los remordimientos. Tendrá su revancha sobre los rezagados, los "amigos de la muerte".
"Aunque me perdiera en un desierto, aunque hiciera de mi vida un desierto, aunque no fuera ya oído por nadie, sabed que me será igualmente dado poseer la verdad en alma y cuerpo. Habéis hecho todo lo posible por enmascarar la verdad; habéis tratado de destruir mi alma; y acabaréis por quebrar mi cuerpo bajo la rueda... Pero yo sabré al fin la verdad, la poseeré por mí mismo, en este cuerpo y en esta alma...".
Son éstos los gritos salvajes de un visionario, de un "amigo de Dios", aunque se niegue a aceptar el nombre.
"Dado que toda palabra es idea", decía Rimbaud, "tiene que llegar el tiempo de un lenguaje universal!... Esa lengua nueva o universal hablará de alma a alma y lo resumirá todo, perfumes, sonidos, colores, uniendo todo pensamiento". La clave de este idioma, está de más decirlo, es el símbolo, que sólo el creador posee. Es el alfabeto del alma, prístino e indestructible. Gracias a él, el poeta, señor de la imaginación y gobernante anónimo del mundo, se comunica, comulga con sus camaradas. Con el fin de establecer este puente, el joven Rimbaud se entregó a sus experiencias. ¡Y con qué éxito, pese a su repentina y misteriosa renuncia! Desde más allá de la tumba sigue aún comunicándose, y cada vez más poderosamente con el correr de los años. Cuanto más enigmático nos parece, más lúcida se hace su doctrina. ¿Paradójico? De ningún modo. Todo cuanto hay de profético sólo puede revelarse con el tiempo y la contingencia. En este medio vemos hacia atrás y hacia adelante con idéntica claridad; la comunicación se convierte en el arte de instaurar, en cualquier momento del tiempo, una relación armónica entre pasado y futuro. Todos y cada uno de los materiales son de la misma utilidad, siempre y cuando puedan ser convertidos en la moneda eterna: la lengua del alma. En este sentido no existen ni alfabetos ni gramáticos. Sólo es necesario abrir el corazón, desechar todo prejuicio literario... en otras palabras, revelarse. Lo que equivale, por supuesto, a una conversión. Se trata de una medida radical que presupone un estado de desesperación. Pero si todos los demás métodos fallan, como inevitablemente suele suceder, ¿por qué no recurrir a esa medida extrema, la conversión? Sólo en las puertas mismas del infierno, asoma la salvación. Los hombres han fracasado, en todos los sentidos. Una y otra vez han tenido que volver sobre sus pasos, retomar la pesada carga y comenzar por enésima vez la empinada y ardua ascensión hacia la cumbre. ¿Por qué no aceptar el reto del espíritu y someterse? ¿Por qué no rendirse y hallar así acceso a una nueva vida? El antiguo está siempre esperando. Unos lo llaman el Iniciador, otros el Gran Sacrificio...






Henry Miller
* El subrayado es mMío.

jueves, 4 de octubre de 2007

Cada vez que ofrezco su libertad a la gente, me responde: “No, gracias, es demasiado cara y quita demasiado tiempo a mis preocupaciones”. Todo es como queremos.